No me siento en paz

La rueda no para de girar
la caja oscura se llena de mis sombras
de mis secretos
de mis tenebrosos miedos
aquellos que enraizan
que empujan y halan,
no desvanecen en el tiempo
me incitan a cambiar
me hacen mentirme
estresarme y atarme a lo que me señala.

Queriendo convertirme en príncipe,
dueño de aquellos castillos sin soporte
de fantasías absurdas
de rejas que esclavizan y estancan.

No tengo paz ni conmigo
ni con ellos,
con ellos, mis demonios
que se alimentan de mi
consumiéndome en el infierno de la desesperación
irradiando fuego y rabia,
con miedo de hacer daño
y sin la tumba acostada.

No tengo paz conmigo ni con ellos,
tampoco se cuando la tendré.

La humanidad expuesta

Acaricié su cuello con mis labios
corté por dentro
dejé una marca.

De una en una
de dos en dos
iba probando diferentes pieles
sin la misión de coleccionarlas.

Nunca fui cazador
mucho menos pirata
no me aproximé a saquear
tampoco añoré algún tesoro
amaba cada paso
cada lienzo que con mi lengua pintaba.

Sin buscarlo
me diferencié de un artista cualquiera
decidí abrazar lo efímero
el sudor
las mordidas
los gemidos
sencillamente,
la humanidad expuesta.

Formas, fondos y buenas intenciones

Son las formas
no los fondos,
fondos verde botella
la forma de prender un cigarro y jugar con el humo,
así lo hizo.
Explosivo a la desesperación
ido de la ruta propia de la misión
salido del tiesto y de la olla
para articular lo mismo.

– “De buenas intenciones
van las malas acciones”
soplaba y fruncía.
– “Y de suposiciones creamos esas intenciones”.
Quise continuar.

Pincelando los detalles de aquella escultura de marmol,
de aquella de piedra,
casi con el cincel hice sangrar la masilla.
Y casi con un fondo de botella
rompo la forma en que me aman
cegado por “buenas intenciones”.

Veletas

Por ahí se fueron como barcos
soplados por los vientos de aquel tiempo
guiados por la marea
veletas oportunas
al deporte de ser uno más.

Monedas con las que no se puede contar
plantas de ramas bellas y sin raíces
que mueren de sed por no profundizar.

Los conocí por ahí
por la calle recuerdo
en el callejón no me hacen falta.

Amigos del viento y la marea
personas solas que dejan a la espera
dispuestas a la superficie
con el miedo de recostarse en un hombro porque luego lo mismo les pidan.

Nos bebimos un hasta luego
y en el parque reímos mirando el reloj,
esperando cumplir por compromiso.

De despedida nos llamábamos hermanos
esperando juntarnos como siempre acordábamos.

Los llegué a ver si,
con invitación y todo luego de varios años
les vi en su último festejo
con todos sus conocidos
con todos sus hermanos
les vi bajando en una nave negra a mejor vida,
acordamos volver a vernos,
no me sorprendió que fuera en su funeral.

A ver si tuerces

A ver si tuerces que de dolor el alma se oxida,
de préstamos e hipotecas,
empeñando a la mentira y ocultando el amor por miedo a salir herido.
A ver si tuerces, amas y expresas
cada cual merece humanidad
merece calor y tiene el derecho de sentirse querido.
Que se vale exigir por lo que se da,
porque puñaladas no son sólo las traiciones,
puñaladas son las ausencias,
los vacíos que dejan las pérdidas de a quienes espantamos,
de quienes perdemos por lo mínimo.
Ojalá y cuando toques la puerta no quedes a la espera, no hayas perdido lo valioso.
A ver si cuando quieras torcer el óxido no te haya dejado sin tiempo, no te haya dejado solo.

Relaciones suicidas

Fuimos criados en la utopía del amor todopoderoso
esclavizados y martirizados en el maltrato
figuras de cristal apedreado
tratando de vivir un Romeo y Julieta.
Caminando hacia el abismo de la toxicidad nos perdemos
sin entender que la manipulación causa ceguera
y que el veneno no da vuelta atrás.

Corazas impenetrables de seres rotos que no están dispuestos a cambiar,
personajes casi ficticios a la realidad,
quienes necesitan crear ambiente de supervivencia
quienes te necesitan sin importar tus consecuencias.

El ahora es tiempo de soltar
el mañana es incierto y tardío.
Ámate para ser amado,
nadie es tuyo.
Y antes de que sea tarde suelta y recupera los estribos,
que hay relaciones que son un suicidio.

Todo lo que perdí por ti

Todo lo que perdí por ti
todo lo que perdí contigo
lo que te llevaste
lo que conservaste,
saqueando como un pirata
por gula y egoísmo.
El tiempo que perdí contigo
las oportunidades
la razón…
Perdí la noción del tiempo
la visión de la realidad
no perdía la esperanza en ti
mientras me perdía a mí mismo.